La lactancia es una etapa de profundos cambios hormonales que afectan a todo el organismo, incluida la cavidad oral. Muchas mujeres desconocen que durante este período la salud de sus encías, sus dientes y sus tejidos orales puede verse comprometida por factores que van más allá de la higiene bucal habitual.
Entender qué ocurre en la boca durante la lactancia y qué medidas pueden adoptarse para protegerla es tan importante como cualquier otro aspecto del cuidado materno en esta etapa.
¿Qué cambios hormonales afectan a la salud oral durante la lactancia?
Durante la lactancia, los niveles de estrógenos y progesterona caen de forma brusca respecto a los valores del embarazo, mientras que la prolactina (la hormona responsable de la producción de leche) se mantiene elevada. Este nuevo perfil hormonal tiene consecuencias directas sobre los tejidos orales.
La reducción de estrógenos disminuye la densidad mineral ósea de forma transitoria, un fenómeno documentado que puede afectar al hueso alveolar y que se normaliza habitualmente tras el destete.
La prolactina elevada se asocia a una reducción del flujo salival en algunas mujeres, lo que favorece la xerostomía transitoria (sequedad bucal), altera el pH oral y aumenta el riesgo de caries al reducir la capacidad tampón y antimicrobiana de la saliva.
¿Es cierto que el embarazo y la lactancia dañan los dientes?
La creencia popular de que «por cada hijo se pierde un diente» tiene una base parcialmente real pero está enormemente exagerada. Durante el embarazo y la lactancia no se produce una transferencia directa de calcio desde los dientes de la madre al feto o al bebé a través de la leche: el esmalte dental es un tejido altamente mineralizado que no se reabsorbe para liberar calcio sistémico.
Sin embargo, sí existe una pérdida transitoria de densidad mineral ósea alveolar durante la lactancia, estimada en estudios longitudinales en torno al 3-5% en los primeros meses, que se recupera progresivamente tras el destete.
El riesgo real de deterioro dental durante esta etapa proviene de otros factores: los vómitos frecuentes del embarazo previo (que erosionan el esmalte por el ácido gástrico), el mayor consumo de carbohidratos, la higiene oral descuidada por fatiga y la xerostomía asociada a los cambios hormonales.
¿Qué es la gingivitis del embarazo y puede persistir durante la lactancia?
La gingivitis gestacional es una inflamación de las encías inducida por los cambios hormonales del embarazo, especialmente el aumento de progesterona, que exacerba la respuesta inflamatoria gingival frente a la placa bacteriana.
Se manifiesta con encías enrojecidas, tumefactas y que sangran con facilidad al cepillado. Afecta a entre el 60% y el 75% de las embarazadas según distintos estudios. Aunque la gingivitis gestacional tiende a remitir de forma espontánea tras el parto a medida que los niveles hormonales se normalizan, en mujeres con predisposición a la enfermedad periodontal o con una higiene oral deficiente puede evolucionar hacia una periodontitis si no se trata.
Durante la lactancia, la revisión periodontal es especialmente recomendable para confirmar la resolución de la inflamación gingival y descartar la presencia de bolsas periodontales activas.
¿Puede la madre transmitir bacterias cariogénicas al bebé durante la lactancia?
Sí. La transmisión vertical de bacterias cariogénicas de la madre al bebé es un mecanismo bien documentado. El Streptococcus mutans (la bacteria más asociada al desarrollo de caries) puede transmitirse a través de la saliva materna en comportamientos cotidianos como soplar la comida del bebé, compartir cubiertos o besarle.
Cuanto mayor es la carga bacteriana cariogénica en la boca de la madre, mayor es el riesgo de transmisión al bebé y de desarrollo temprano de caries en la dentición infantil. Este hallazgo subraya la importancia del control de caries materno durante la lactancia, no solo por la salud dental de la madre sino como medida de prevención primaria de la caries infantil.
El tratamiento de las lesiones de caries activas en la madre durante este período es una intervención con beneficio demostrado para la salud oral del hijo.
¿Es seguro el tratamiento dental durante la lactancia?
Sí, con matices. La mayoría de los procedimientos dentales habituales son completamente seguros durante la lactancia.
La anestesia local con articaína o lidocaína tiene una biodisponibilidad sistémica muy baja y una excreción en la leche materna mínima y clínicamente irrelevante, por lo que no requiere interrumpir la lactancia.
Los antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno) son compatibles con la lactancia a dosis habituales. El paracetamol es el analgésico de primera elección por su excelente perfil de seguridad. Los antibióticos más utilizados en odontología (amoxicilina, amoxicilina-clavulánico) son compatibles con la lactancia, aunque pueden alterar la microbiota intestinal del lactante. La metronidazol en dosis única alta no se recomienda durante la lactancia, aunque en pauta corta a dosis habituales se considera aceptable.
Ante cualquier duda sobre la compatibilidad de un fármaco con la lactancia, la base de datos e-lactancia.org es la referencia de consulta más actualizada disponible en español.
¿Qué revisiones orales son recomendables durante la lactancia?
La revisión oral durante la lactancia debería realizarse en el primer mes tras el parto, especialmente en mujeres que han presentado gingivitis gestacional, caries activa o enfermedad periodontal durante el embarazo.
Esta visita permite evaluar la resolución de la inflamación gingival, detectar y tratar lesiones de caries que pudieran haberse iniciado o progresado durante el embarazo, y realizar una profilaxis profesional que elimine el cálculo acumulado.
En Clínica Belodonte recomendamos a todas las pacientes en período de lactancia que no aplacen esta revisión: es el momento ideal para restablecer una salud oral óptima antes de que las demandas del cuidado del bebé hagan más difícil encontrar tiempo para la propia salud.
La lactancia es una etapa exigente para el organismo. Tu salud oral también merece atención en este período. No la pospongas. Si eres o vas a ser mamá, no dudes en consultarnos, te ayudaremos a cuidar de tu salud oral en esta bonita etapa.

