La necrosis ósea maxilar es una afección grave que afecta al hueso de la mandíbula o el maxilar superior, y puede comprometer tanto la función masticatoria como la estética facial. Su detección temprana y tratamiento por parte de un equipo especializado son fundamentales para evitar complicaciones mayores y preservar la salud bucodental y general del paciente.
Desde Clínica Belodonte, expertos en cirugía oral maxilofacial en Barcelona, te explicamos en detalle qué es la necrosis ósea maxilar, cuáles son sus causas, cómo se manifiesta y qué opciones de tratamiento y prevención existen actualmente.
¿Qué es la necrosis ósea maxilar?
La necrosis ósea maxilar se produce cuando una parte del hueso del maxilar o la mandíbula pierde su irrigación sanguínea, lo que provoca la muerte del tejido óseo. Este proceso puede originarse tras ciertos tratamientos médicos, intervenciones dentales o enfermedades que afectan la circulación y regeneración ósea.
En fases iniciales, el paciente puede no presentar síntomas evidentes, pero con el tiempo pueden aparecer dolor, inflamación, exposición del hueso, movilidad dental e incluso infecciones recurrentes en la zona afectada.
Causas y factores de riesgo
Las causas más frecuentes de la necrosis ósea maxilar están relacionadas con tratamientos farmacológicos o quirúrgicos que interfieren en la regeneración natural del hueso. Entre los principales factores de riesgo se encuentran:
- Uso prolongado de bifosfonatos o denosumab, fármacos empleados en el tratamiento de la osteoporosis, metástasis óseas o ciertos tipos de cáncer.
- Radioterapia en cabeza y cuello, que puede dañar los vasos sanguíneos y reducir el aporte de oxígeno al hueso.
- Extracciones dentales o cirugías orales en pacientes bajo medicación antirresortiva o con enfermedades sistémicas.
- Infecciones crónicas o traumatismos que comprometen el hueso maxilar.
- Factores generales como el tabaquismo, la diabetes no controlada o la falta de higiene bucodental.
Identificar estos factores de riesgo antes de cualquier tratamiento odontológico es esencial para prevenir complicaciones y planificar un abordaje seguro.
Efectos en la salud y la estética
La necrosis ósea maxilar no solo afecta la estructura interna del hueso, sino también el bienestar general del paciente. Los efectos más habituales incluyen:
- Dolor intenso y persistente en la zona afectada.
- Dificultad para masticar o hablar correctamente.
- Inflamación y supuración por infección secundaria.
- Exposición del hueso necrótico, visible en la boca.
- Pérdida de piezas dentales por falta de soporte óseo.
- Alteraciones estéticas faciales, con hundimiento o asimetrías del contorno.
Además, si no se trata a tiempo, la infección puede extenderse a tejidos blandos o estructuras adyacentes, complicando aún más la recuperación.
Tratamiento con cirugía oral y maxilofacial
El tratamiento de la necrosis ósea maxilar requiere una valoración individualizada por un cirujano oral y maxilofacial, ya que la estrategia depende del grado de afectación ósea.
En casos leves, pueden emplearse tratamientos conservadores, como antibióticos, enjuagues con clorhexidina y control del dolor, junto con un seguimiento clínico estrecho.
En etapas más avanzadas, el tratamiento se centra en eliminar el hueso necrótico mediante cirugía, limpiar la zona afectada y favorecer la regeneración ósea con técnicas reconstructivas. En algunos casos se pueden utilizar injertos óseos o factores de crecimiento para estimular la reparación natural del hueso.
El objetivo es controlar la infección, restaurar la función y mejorar la estética facial del paciente, siempre bajo un enfoque multidisciplinar.
Prevención y cuidados esenciales
La prevención de la necrosis ósea maxilar pasa por una evaluación dental previa antes de iniciar tratamientos con bifosfonatos o radioterapia. Mantener una buena higiene bucodental y acudir a revisiones periódicas ayuda a detectar a tiempo cualquier signo de alteración ósea.
Algunas medidas preventivas clave son:
- Informar al odontólogo sobre cualquier medicación o tratamiento médico en curso.
- Evitar extracciones dentales o cirugías invasivas sin una planificación adecuada.
- Mantener una higiene oral rigurosa y revisiones profesionales regulares.
- Suspender temporalmente ciertos medicamentos antes de intervenciones, si el médico lo indica.
En Clínica Belodonte, disponemos de un equipo especializado en cirugía oral y maxilofacial que combina diagnóstico avanzado, técnicas mínimamente invasivas y un enfoque preventivo para garantizar los mejores resultados en la salud ósea y bucal.
Si sospechas necrosis ósea maxilar o necesitas una valoración experta, contacta con nosotros y pide cita. Tu salud oral merece la mejor atención especializada.

