En algunos casos, con tratamiento dietético y ejercicio físico no se consigue el control de la obesidad, y se ha de recurrir a otros métodos, como el balón gástrico
Esta técnica consiste en introducir un balón de silicona desinflado en el estómago del paciente mediante una intervención de carácter ambulatorio (endoscopia gástrica). Una vez situado, se rellena de líquido y se mantiene unos meses en la cavidad gástrica. El objetivo es conseguir una sensación de saciedad que reduzca el consumo de alimentos y, por tanto, facilitar la pérdida de peso. La colocación del balón gástrico se recomienda para personas con problemas de obesidad, que deben perder entre 10 y 15 kilogramos de peso y no lo han conseguido con otros tratamientos alternativos. |