Este tratamiento consiste en tensar los músculos, eliminando el exceso de grasa y redistribuyendo la piel tanto de la cara como del cuello y la frente. El lifting nos permite conseguir una estructura armónica de la expresión que, simplemente, nos hará parecer más jóvenes.
Después de la intervención no suelen aparecer molestias. Para disminuir la inflamación es recomendable descansar durante la primera semana y, de este modo, poder disfrutar de una buena curación y una recuperación rápida, que durará entre 10 y 15 días. Las cicatrices quedan disimuladas con los pliegues naturales de la cara, llegando a ser casi imperceptibles. |