El lifting crural se requiere cuando la grasa y el exceso de piel se acumula en las piernas.
Se utiliza para estilizar las extremidades inferiores, extirpando el acopio de grasa y los tejidos sobrantes, consiguiendo una concordancia perfecta con el resto del cuerpo. La operación dura dos horas aproximadamente y deja como secuela unas cicatrices en la zona inguinal y en la subglútea y, a veces, también en la cara interna de los muslos.
Como en el caso del lifting braquial, esta intervención está indicada para aquellos pacientes que han bajado peso de forma significativa y para aquellos que quieren recuperar la turgencia de sus piernas.
Los drenajes linfáticos son recomendables en el post operatorio para acelerar el proceso de recuperación. |